Personajes random de mi itinerario.

Todos tenemos una vida (Claro que hay excepciones como ser Alejandra Pradón que tiene 7) y en esa vida uno realiza actividades cotidianas como ir a trabajar, desayunar, estudiar, decirle a Michael Fox si no te juega al Yenga mientras te cagás de risa antes de terminar la frase, etc. Durante estas actividades uno siempre se ve involucrado con gente y esa gente puede ser muy diversa, hoy quiero contarles acerca de un compañero diario de viaje en bondi, un viaje que por suerte no dura más de 3 minutos (Luzuriaga-Haedo). El personaje en cuestión no tiene nombre, en verdad debe tenerlo pero yo no lo sé así que voy a llamarlo Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti, aparenta unos 69 años, aspecto normal, canoso, 1 metro 75 aprox, unos 80 kilos y fuma mínimo 2 cigarros en el lapso de 4 o 5 minutos que solemos compartir durante la espera… eso como para darles un pantallazo general de su apariencia. Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti llega a la parada del colectivo unos 4 minutos después que yo y siempre suele decir “Hola que tál?” a lo que yo respondo “Hola, buen día” y vuelvo a colocarme los auriculares que me saco en cuanto lo veo venir porque siempre me habla y queda mal no responderle porque no lo escucho. A veces además del saludo me pregunta si ya pasó el colectivo a lo que yo respondo “No” aunque por dentro mi respuesta es “Si, ya pasaron 5 pero los dejé pasar sólo para esperarte a vos y tu fucking HOLA QUE TAL, pelotudo !!!!” pero como soy respetuoso mi respuesta mental queda ahí, en mi mente. Hasta acá pareciera que Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti no tiene nada interesante y que amerite más de 1 renglón escrito sobre su persona pero un buen día algo cambió… Yo me levanté como siempre a las 5.50 am, me vestí, me lavé la cara, los dientes, me acomodé el gato muerto a martillazos que tengo como pelo, preparé las plata para el viaje, me colgué los auriculares y salí a la calle escuchando “Dead leaves and dirty ground” de White Stripes. Al llegar a la esquina me paré junto al árbol de siempre y comencé a esperar el bondi, a lo lejos entre la niebla pude ver que Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti se acercaba, en verdad no lo veía a él sino que veía un puntito rojizo que era su cigarro que se venía acercando lentamente hasta que por fin lo divisé a él con más detalles, para cuando ya estaba bastante cerca, Jack White cantaba:

“Soft hair and a velvet tongue
I want to give you what you give to me
And every breath that is in your lungs
Is a tiny little gift to me”

Que significa algo así como:

Un dulce aire y una aterciopelado lengua
Yo quiero darte todo lo que tu me diste
Y cada respiro que esta en tus pulmones
Es un chiquito pequeño regalo de mí

Segundos después comprendí que estar escuchando esa estrofa fue un presagio mortal… Como siempre me descolgué el auricular cuando ya casi   Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti estaba a un metro pero con tan mala suerte que desconecté todo el cable y la música comenzó a sonar hacia afuera, saqué rápido el celular del bolsillo y apagué el reproductor, guardé el celu en el bolsillo nuevamente y escuché el ´”Hola qué tal?” con la áspera vos de mi compañero, respondí amablemente como siempre y coloqué el auricular nuevamente en mi oído, a la mañana tan temprano suelo no estar con todas las luces motivo por el cual colgué y si bien me puse el auricular, jamás volví a encender el reproductor motivo por el cuál me quedé escuchando el silencio de la noche (a esa hora todavía es de noche, sepanló lacras) y de golpe la desgracia ocurrió… Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti dejó caer una flatulencia de una magnitud tal que jamás antes había escuchado, mi accionar quedó bloqueado por completo, no sabía qué hacer por lo que me quedé calladito la boca y comencé a mover la cabeza como si estuviera escuchando la música que olvidé poner, Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti volteó hacia mi, me miró y sonrió con una risita macabra como la que esbosó el cirujano plástico de Raquel Mancini trás operar sus labios, en esa risita claramente pude entreleer un contundente mensaje “Jaja que gil, ni cuenta se dio” pero si me di cuenta carajo!!!!!! Y como me di cuenta!!!! Al toque el colectivo llegó y ya no hubo tiempo para seguir reflexionando al respecto pero pude darme cuenta que algo ha cambiado, la relación con Wilfredo Hermenegildo Sócrates Pedotti ya no fue la misma, a partir de ese día una duda invadió mi mente ¿Será algo que hace a diario y yo jamás me doy cuenta por estar escuchando música? ¿Puede ser que se maneje con tanta impunidad? Realmente no lo sé ni quiero averiguarlo, por eso Jack White sigue:

“I didn’t feel so bad
till the sun went down
then I come home
no one to wrap
my arms around”

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