Plomeros: luego del unicornio azul, los especímenes más difíciles de hallar…

Un niño nace, crece, se torna adolescente, se enamora, se desilusiona, abandona el nido, vuelve a enamorarse, entierra a sus padres, da vida, muere. Una raíz crece lentamente bajo tierra, con el tiempo se vuelve árbol, sus ramas se extienden cada vez más alto en el cielo y dan fruto, el hombre poda su tronco, ese tronco se vuelve papel y el poeta escribe en él su prosa rabiosa y urgente. Una melodía socava el cerebro del músico que ni lento ni perezoso la traslada a sus manos para darle vida en el cosmos, esa melodía se vuelve canción, esa canción se pone en la boca y en el alma de millones de seres hasta quedar marcada a fuego en el inconsciente colectivo. La primavera le abre paso al verano. El salmón nada contra la corriente, incansable, inmutable. El otoño le abre paso al invierno. Higuaín erra otro penal. La oruga deviene en mariposa. Otro niño nace, crece y se torna adolescente.
Todo eso y mucho más, pasa mientras esperas que venga un plomero.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: